
Cada autor tiene su espacio. Y no me refiero a un lugar físico donde uno escribe a sus anchas y donde las palabras empiezan a brotar como por arte de magia. No, no me refiero a eso. Aunque no dudo que también ese aspecto pueda ser cierto. Estoy hablando de que cada escritor tiene un género que se convierte en su hábitat natural. Richard Bausch, por ejemplo, convive con su ficción corta. Sus relatos le han convertido en uno de los autores norteamericanos más destacados, a la altura de Raymond Carver, Cheever o Richard Ford, con los que comparte generación y un estilo hasta cierto punto similar a la hora de retratar una sociedad que grita en silencio como animal herido.
Sus cuentos hablan de la desolación del americano medio, de sus vidas mediocres, y lo hacen demostrando que Bausch tiene una capacidad de observación casi chejoviana y que se hace imprescindible para todo aquel buen amante del género.
Ahora la Editorial Los libros del lince publica Paz una de sus novelas. Sabía que tenía bastantes publicadas en Estados Unidos, unas diez, creo recordar, sin embargo, nunca había leído ninguna en castellano. De hecho, juraría que es su primera novela publicada aquí, en España. Hace unas semanas me llegó un ejemplar y no pude aguantar más de unos minutos antes de empezar su lectura. El libro es puro Bausch. Olviden eso de que “cada autor tiene su espacio”. Richard Bausch se desenvuelve en esta novela con la misma ligereza como si lo hiciera en cualquiera de sus cuentos. Demuestra una maestría bárbara. Paz es una historia simple, pero intensa. Dura, pero purificadora. Lejana, pero universal. Relata, en un alarde de economía verbal, el devenir de unos soldados americanos en la Italia de la Segunda Guerra Mundial. La trama es minúscula: un soldado mata a bocajarro a una joven que acompañaba a un alemán, ante el asombro de sus compañeros que no tienen tiempo de impedirlo, ni agallas para denunciar el hecho. A partir de ahí, empiezan a surgir las peleas, las culpabilidades, los resentimientos. Todo eso bañado por una lluvia que no para de caer desde hace días, un frío que los atenaza y silbidos de balas que claman muerte. A pesar de que la tropa pertenece al bando de los vencedores, más bien parecen vencidos por una guerra que a todas luces parece absurda, como todas las guerras. Y en eso se convierte la novela, en un alegato contra la guerra, un grito contra la barbarie y esa necesidad ridícula del hombre de matar a todo aquel que no piense como él.
Paz es en definitiva una apuesta por la coherencia. Yo diría que es muy necesaria y muy recomendable; aunque es, hasta cierto punto, claustrofóbica, ya que retrata a unos personajes encerrados en su propio laberinto. Un laberinto de horror, de atrocidades, que Bausch estrecha al máximo para tensar el ambiente hasta el límite de sus posibilidades. Una pequeña y humilde obra maestra. Se lo aseguro.
Paz, Los libros del Lince, 2010 – Distribuidora UDL Libros
Otros libros de Richard Bausch:
Alguien que me cuide, Tropismos 2004
La mujer del bombero, Tropismos 2006
¿No te alegras por mí?, Tropismos 2007
Autor Fotografía: andycoan


Me temo que este será uno de esos libros, que leeré este verano en alta mar… Paz… en medio de una acción bélica. El argumento me ha llamado la atención, asi que reservame un ejemplar. Un beso.
pd. deja de escribir cosas tan buenas de los libros, porque esto es un vicio… un placer para los sentidos. Leer…
¡Gracias!