
La chica se ahogaba en el mar
Y toda la playa fue a salvarla.
No la encontraron.
Nunca más.
Se convirtió en sirena.
Su novio lloraba su ausencia
Sentado en la orilla.
De madrugada, cuando la luna llena brillaba,
La sirena cantaba,
Todo el pueblo la oía
Y el novio lloraba.
En días de verano se la veía saltar
Y mover alegre la cola
Allí donde acaba el horizonte.
Todo el mundo la observaba.
El novio lloraba.
Cada vez más,
Sin poder olvidarla.
Escribió en un poema las palabras
Más dolorosas que nadie haya leído jamás.
Las encerró en una botella que lanzó a las olas
Y con los pies mojados esperó a que regresara.
Bien pudo pasar un mes hasta que la botella
Atracó en la arena, a centímetros de él.
No seré yo el que os diga qué decía la carta, qué contenía,
Mas sí que os contaré el final de la historia:
Al recibir la respuesta, el novio
Regaló besos a cuantos quisieron recibirlos.
Y se despidió.
Dijo adiós.
Adiós.
Y con ella se fue, con la sirena, a recorrer mundos no transitados.
Con ella se fue.
Dijo adiós.
Se fue.
Todavía hoy se les ve el día de su aniversario,
Saltando olas y cantando canciones
Para que las escuchemos todos nosotros
Y con ellas aprendamos.
Se fue,
Se fueron,
Y felices ahora son parte del universo.
Autor Fotografía: Dare Darlington

Jo, como me gustaría ser como tú. Nunca te agradeceré lo suficiente que me hagas sentir tanto con lo que escribes
Ostras, Sandra, me dejas de piedra y, bueno, me encanta que las cosillas que yo escribo te remuevan por dentro, pues esa es mi intención, no contigo, sino con todas las personas del mundo que puedan leerlas y, sobre todo, con conmigo, que soy el primer lector, y con las personas que me inspiran estos ripios. Gracias por participar!!!
Gracias a ti por contestar tan rápido nunca me habian dicho nada en los blogs, si he dicho eso es porque lo pienso, que me gustaria poder hacer vibrar a la gente como con lo que leo de ti en tus poemas. Son buenos
Estoy con Sandra, mira que en pocas palabras dices mucho. Una botella, un mensaje, dos personas que se aman… y refleja una historia. Me gustan tus poemas, ya voy eligiendo favoritos… mira que soy de ideas fijas, me encantó el de ” a dónde te lleven tus pasos” ese es mío… bueno quiero decir que me lo prestas. Un beso querido compañero, hacía días que no entraba por aquí.
Hola, Rosi
Pues gracias por pasarte por mi espacio. yo también llevo unos días sin poder pasar por el tuyo, pero es que llevo una vida que no me merezco, jaja. Hasta mediados de Junio no seré persona y recuperaré mi vida. ¡Que pase el tiempo, que pase! A mí también me gusta mucho “Donde me llevan mis pasos”, es de mis favoritos. Pero mi predilecto es “November”, por lo que cuenta, es un poema muy personal. Éste, “Mensaje en la botella”, también lo es, es muy autobiográfico y significa mucho para mí, ya sabes, a veces hay que dejarse llevar por los cantos de una sirena. Un beso muy grande.
Desde luego se nota que te salen de dentro, Raúl. Muy bonito y muy triste otra vez. Los mensajes de las botellas, a veces, es mejor no leerlos.
Hola, Elena!
Soy un desastre, llevo tres cuentos de retraso en tu blog, ¡con lo que me gusta! Pero como le he comentado a Rosi, hace algún tiempo que yo no vivo la vida, sino que es ella la que me vive a mí. ¡Será posible!
Eso se nota en lo que escribo, y, sí, es verdad que es un poco triste, pero también refleja un poco de esperanza, ¿no? Aunque sea una esperanza un tanto estrambótica. Un beso!