
Hace unos meses leí el libro “La buena crisis” de Álex Rovira, el coautor de aquella parábola-bestseller llamada “La buena suerte”. La idea general que me quedó del libro fue que la crisis es como cualquier otra cosa en la vida, una cuestión de perspectiva, de cómo la afrontemos las personas.
Si es necesario me pondré simplista y diré que en el mundo sólo hay dos clases de personas, las que ven el vaso medio vacío y las que lo ven medio lleno. Si eso fuese completamente cierto, también podríamos decir que esta crisis que estamos viviendo estos últimos años es más una crisis de valores, de fe en uno mismo y en el sistema, y de falta de pasión y compromiso, que de otra cosa.
Pienso que perder un puesto de trabajo que da de comer a una familia es algo terrible, pero es algo terrible si nos entra el pánico y nos dejamos devorar por las circunstancias. Sin embargo, el ser humano está capacitado para revertir casi cualquier situación que se le presente. Con la adecuada actitud mental no creo que una persona capacitada tardase demasiado tiempo en encontrar un nuevo sustento que alimentase a los suyos. La actitud es lo primero, los objetivos llegan después. Si dejamos nuestra actitud junto a la carta de despido, es ahí donde empieza la tragedia y donde podría empezar una gran novela sobre el carácter humano.
La actitud es lo primero, los objetivos llegan después
Sé que lo que estoy diciendo es políticamente incorrecto, pero hacedme un favor, bueno, en realidad, haceros un favor a vosotros mismos, y cada vez que os surja un revés en la vida, ya sea grande o pequeño, intentad primero analizarlo con frialdad, sin caer en exclamaciones de este tipo “Oh, Dios, ¿por qué me tiene que suceder esto a mí?”, y después, apuntad en un cacho de papel la manera con la que podríais solucionar el problema o, al menos, amortiguar el daño que está causando. Idead un plan para convertir esa piedra en el camino en una oportunidad para conseguir mejores metas o para realizaros como personas.
Idead un plan para convertir esa piedra en el camino en una oportunidad
Así es como yo lo veo. Una crisis puede ser el principio de algo mejor. ¡Cuántas veces lo ha sido!
Os recomiendo que leáis La buena crisis y que si entendéis el catalán oigáis el siguiente programa de L’Ofici de Viure de Catalunya Radio: Podcast
Autor Fotografía: darkpatator
