Comunicado

Nada es eterno. De eso hablaba el otro día en una de mis entradas. Ni el amor. Ni el dolor. Este blog tampoco. Por desgracia debo abandonarlo por una temporada. Los motivos son profesionales y personales. Los profesionales, debo escribir y entregar una serie de libros que me van a robar todo el tiempo de mundo. Los personales, después de mi separación necesito espacio y romper con todas las rutinas establecidas. Necesito respirar. Descansar. Viajar. Conocer nuevas personas y nuevos mundos. Aunque parezca que sí, no me va en absoluto parecer un “poeta maldito”, no me gusta escribir cosas tristes que no dejen abierta una ventana a la esperanza. Para mí el arte debe ser precisamente eso. Una gran ventana abierta a la esperanza.Y en estos dos últimos meses hay demasiadas lágrimas en estas páginas.
Volveré. Aunque no sé cuando. Puede pasar un mes o un año. Pero volveré a compartir mis palabras con vosotros. No os quepa la menor duda. Este tiempo ha sido maravilloso. Ni en el más bonito de mis sueños, hubiese podido imaginar que tantísima gente se pudiese interesar por mis escritos. Es un honor. De verdad. Ahí quedarán mis poemas, mis relatos, las citas por si queréis pasaros alguna vez por aquí. Si quito algunos de los poemas y relatos es porque van a ser publicados en papel y deben seguir su propio camino en la vida. Como yo. Y si en los próximos días veis que publico algunas cosas, se debe a que ya las tengo preparadas. A nada más.
Gracias, Nerianne, por todos los momentos. Sabes que tu sonrisa me salvó. Espero que “lo nuestro” no acabe nunca. Nunca. Que sea eterno, sí. Y que algún día seamos capaces de convertir esta bonita amistad en una preciosa historia de amor. Está claro que a día de hoy es imposible.
Family, amigos, gracias. No os preocupéis por mí, porque estoy mejor que nunca. Besos, besos.
———————————————————————————————————
NOTA del 27/NOV/2011
Hi, people
¿Cómo lo lleváis? Cuánto tiempo, ¿no?
Nada, sólo quería decir una pequeña cosa: que vuelvo. Han sido demasiados meses, demasiados acontecimientos sin vosotros, demasiado de todo sin vuestro aliento, sin vuestros abrazos virtuales, sin vuestras reprimendas de hermano mayor.
Bueno, miento, porque vosotros no habéis dejado de estar ni un sólo día. Ni uno. Y pocas han sido las semanas en las que no he recibido algún email instándome a un retorno rápido.
Nunca pensé que la fidelidad fuese tan insustituible e insultantemente alabadora. Ha sido realmente (no sé cuál es la palabra correcta) gratificante (probaremos con ésta) ver como día a día las visitas a este blog se mantenían, crecían, o descendían apenas un punto. Joer, ha sido… bufff… ha sido extraordinario ver cómo sin mí las cosas han seguido rodando, como mis poemas, mis relatos han seguido polulando por ahí y con vosotros como única mente pensante y crítica, pero manteniendo todo su valor o multiplicándolo.
Pero, ¿sabéis qué? A pesar de que os sentía día a día, no era lo mismo. Yo, como poeta, necesitaba actuar, ser activo en esta locura que llamamos sociedad, poner bombas allá donde creyese que había que ponerlas y abrazar a aquel que estuviese desolado porque las bombas le habían quemado las manos. Necesitaba ser algo más que un objeto. Por eso vuelvo y para “eso”. Espero que recibas mi abrazo con cordialidad y que a partir de ahora seamos aquellos amigos que hace siglos que no se ven, pero que se conocen como si los hubiese parido la misma madre.
Un deseo, espero que una realidad.
Autor fotografía: Mindfulness







