Ahora que ya no estás

manos.jpg

Ahora que ya no estás, todo me lleva a ti. Camino por una sombría calle y de pronto me coges de la mano, como sólo tú sabes hacerlo, y no estamos en esta ciudad decrépita, estamos en Nueva York durante las vacaciones de nuestro primer año. Un sol radiante. Tú me sonríes y me muerdes, juguetona, en la espalda. Yo te hago cosquillas, [...]

Sigue leyendo >>

Soledades

amadecasa1.jpg

Su día empieza cuando sus hijos se marchan al colegio y su marido al trabajo. A partir de ese momento puede disfrutar de un maravilloso día en casa: hacer las camas, limpiar el polvo, el baño, la cocina, hacer la comida, planchar, etc. La verdad es que siempre le falta tiempo, parece que las tareas se multiplican como por arte de magia. No [...]

Sigue leyendo >>

Soñar palabras

heart_words1.jpg

Desde hace algún tiempo el chico sospecha que cada vez que escribe, la realidad se transforma. Sí, es algo difícil de explicar, como si el mismo proceso de escritura metamorfoseara su vida. Empezó a escribir como método de terapia recomendado por la psicóloga del centro. Y como el chico no tenía familia (a su madre se la llevó la droga y al padre [...]

Sigue leyendo >>

La frivolidad

rascacielos1.jpg

El tipo era tan frívolo que crecía tres palmos cada año. Al cabo de un tiempo era casi  imposible ver dónde acababa. Él disfrutaba viendo el mundo desde su perspectiva aérea. Las personas eran como hormigas. Sin embargo, ese estatus le mantenía cada vez más alejado de sus paisanos, dificultaba en demasía la comunicación con la plebe. Un día, desde los cielos, creyó [...]

Sigue leyendo >>

Cuento Cruel

El chico tenía 7 años cuando se cayó del séptimo piso. Estaba jugando con una niña en la azotea y para impresionarla se balanceó sobre la barandilla. ¿Quién no ha hecho en su vida tonterías para impresionar a alguien? La barandilla cedió porque tenía uno de los dos costados corroído por el óxido. Se trataba de un edificio viejo, 30 años, que ya [...]

Sigue leyendo >>

9 minutos

Cada día me bajaba del cercanías a las 6:47 minutos, todavía con un cielo en penumbra y unos ojos que se me pegaban. La estación en la que me apeaba era al aire libre, con lo cual lo primero que advertía al descender era un golpe de calor o de frío, dependiendo de la época del año en la que nos encontráramos. Realizar [...]

Sigue leyendo >>

Cuando Fuimos Ángeles

  Después de la muerte de mi hija, la vida dejó de tener mucho sentido para mí. Me encontraba completamente hundido. Vagaba por las calles sin rumbo fijo, caminaba y caminaba como si esa penitencia me la fuera a devolver. Podía pasarme ocho horas al día caminando, destrozándome los pies y la existencia. Cuando estaba cansado de verdad, me sentaba en cualquier banco [...]

Sigue leyendo >>